Un par de años dan para mucho. Desde Good Morning, Magpie la banda de Indiana ha incorporado ciertos cambios y el más importante de ellos ha sido la inclusión como miembro permanente de Scott Brackett, un músico que se enfunda en casi cualquier instrumento que se le ponga por delante y que ha pasado por formaciones como Okkervill River, Peel o Bird Of Youth. En otro plano, Murder By Death han conseguido recientemente tener uno de los proyectos musicales más financiados en la conocida plataforma Kickstarter, lo que nos puede dar una idea de por dónde van los tiros en una parte de la industria musical.
Volviendo al álbum que nos ocupa, Bitter Drink, Bitter Moon trae un puñado de novedades. Aunque el característico sonido de estos tipos se mantiene, ahora recuperan gran parte de los ambientes más oscuros y fúnebres de sus primeros trabajos, dejando un poco de lado el optimismo de sus últimos discos. Y eso es lo que encontramos en los primeros temas, aunque más tarde también tenemos algo de alegría con I Came Around, Ramblin’ y Hard World. Donde hasta hace poco los chelos de Sarah Balliet gozaban de casi todo el protagonismo, ahora aparecen mandolinas, acordeones y otros instrumentos de viento que enriquecen sustancialmente el resultado, sobre todo en temas como Ghost Fields, Straight At The Sun o No Oath, No Spell.
Si este álbum está por encima o no de los anteriores va a ser difícil de dilucidar, porque Murder By Death han conseguido elaborar una trayectoria sólida, sin altibajos, capaz de hacer entrega cada pocos años de discos que mantienen el difícil equilibrio entre tradición y modernidad. De cualquier forma, siempre es un placer que haya bandas como esta, que constantemente son capaces de mostrar su talento sin aburrir al personal.
Murder By Death – Bitter Drink, Bitter Moon en Spotify
Texto: Juan Manuel Vilches
Murder By Death — Bitter Drink, Bitter Moon (2012)1 thought on “”